Por Isabel Pérez Santana
Editora de Perfil
Santo Domingo-13-10-10-RD
No lo saco del calificativo frío. No es por indiferencia ni algo parecido. Es que Me inscribí en la escuela de idiomas Busuu.com. Allí estudio alemán, pero deseo tomar también el curso de árabe,, y el de ruso, y,,y,,,y…¡JAAAAAAAAAAA!
Por eso mi amado blog está más frí0 que de costumbre.
Es lamentable que lo mantenga en esa temperatura, porque esta “pelótica” está que sube la pelota, pero en plural.
Vemos en el cuadro, con fondo rojo al presidente Fernández tratando de atrapar al tío Hipólito a media base cuando corre de segunda a tercera. El presidente Fernández tira una bola ddddde fffffffffuego, pero no vemos que tenga jugador en la tercera y nadie le apara. El ingeniero Mejía se evade de tremenda atrapada.
Y alguien tira un bolsón de aire fétido al presidente Fernádez quie está de pitcher. Escuché que el bolsón de aire va en superlativo. ¡Cosas de la pelota! De todos modos el presidente Fernández es quien está en el montículo del pitcheo.
En el cuadro del juego vemos también a don amable Arysti Castro, el primo, que se desplaza en sezgo de tercera hacia las reservas de jugadores, donde se sientan a esperar su turno.
En el trayecto cruza por el montículo, pasa por el mismo centro, va gordito y desnudiiiiiiiiiiiito y una ameba le cubre toda la cabeza. La ameba está en fase adulta, y no se está dividiendo, está quieta. Pero lo lleva arropado hasta los hombros.¡Cielos! Que alguien le quite ese parásito de encima.
¿Los espectadores? Buuuuuuuuuuuueeeeeeeeeeeeeennnnno, dijo mi profesor de Producción de mensaje, Sergio Armendaris, que si vamos a hablar la verdad debemos tener quien nos respalde. Y de aquí en adelante la cosa es de verdad. ¡Tanto que aterroriza¡. ¡Y yo no he buscado a nadie! ¡Aufwiedersehen!