Por Isabel pérez Santana
Santo domingo-15-6-9-RD.
Encontramos en la web que Prometeo sanaba durante la noche porque la maldición de zeus lo incluyó, pero otra versión dice que al Prometeo ser eterno, no se podía morir, sino que se curaba de noche, y durante el día el águila le comía el hígado de nuevo.
Esto habla de un problema cíclico. Y de una hepatitis auto inmune. Por favor, que me perdone el mundo médico por la profanación territorial, pero que se me una todo el que es capaz de escarbar respuestas desde dentro de los escombros catastróficos producidos por una enfermedad que amenaza las vidas valiosas.
Y lo hace sin misericordia, rapazmente, como bestia que la mueve el instinto, y en la cual no se asoma ni siquiera la emosión. Sólo el instinto.
Pablo nos dice en Efesios 6:12 que tenemos lucha contra potestades que se mueven en las regiones celestes; el águila vuela. El cazador de la misma la atrapó cuando se preparaba a deborar de nuvo el Hígado de Prometeo.
El ágila se preparaba a repetir el ciclo de destrucción que instintivamente ejcutaba día a día. Sólo que le esperaba una aliado de Prometeo. Le esperaba otro dios. Uno de su misma clase, uno que sabe cómo paralizar al feroz animal y está libre para hacerlo, pero también incluía enfrentarse a Zeus.
El águila se desplaza en el aire. En el lenguaje cristiano, el aire es el Espíritu. Este tiene diferentes cualificaciones. Está el Espíritu Santo de Dios; el espíritu de animal; espíritu diabólico; el espíritu humano, y todos en sus diferentes manifestaciones. Degradadas o elevadas.
El águila fue atrapada en el aire, cuando retornaba. Podemos decir entonces que la cirrocis hepática autoinmune es atrapable en el proceso de su retorno. Medir su ciclo instintivo, natural donde cíclicamente se alimenta y vitaliza.
Todos estos cálculos están anclados en una base teatral, poética, mitológica. Y estamos hablando de un problema real. De una enfemedad catastrófica, que debora como torbellino. Pero es ahí donde se nutrieron los especialistas para descubrir que el Hígado se restaura.
Es ahí a donde Pablo nos remite para conocer la cobacha de los males que nos afectan. amén de las profundidades infernales, ubicadas en el centro de la tierra y de las cuales existe la poderosa prueba de una grabación.
La existencia de esa grabación la registra Yiye en el mensaje titulado “La ultima Oportunidad”, y en Radio Revelación en América está en un cd bajo la producción del predicador Dani López. Quien desee puede adquirirlo llevando un cd en blanco y llevando una ofrenda que no pasa los trescientos pesos.
Esa prueba la optuvieron los comunistas en tiempos de la cortina de hierro. Esa gabación se dio a conocer después de la perestoika.
Bien, Todos los elementos mencionados, en la narración del caso Prometeo, son una cantera de simbolismos que nos remiten a la investgiación profunda de acuerdo a la situación que manejemos. y también nos dan la solución real y concreta, no teatral, amén de que el caso así lo sea.
Los relatos antiguos pueden ser más reales de lo que imaginamos. Jehová, Dios, habla al ser humano de la manera que le entendamos.
Lo importante es que establezcamos comunicación con él, pues somos sus hijos arrebatados de las manos infernales por Jesucristo, su único hijo, y estemos seguros de que jehová, Dios, no nos perderá.
Un predicador muy admirado y amado por esta periodista que escribe, enseñaba desde su cátedra, ” A Dios hay que ganarle”. Esas son cosas muy secretas, decía. Pero yo digo, sin ánimo de riposta o nulidad de juicio…Dios me libre de semejante sacrilegio. Yo digo que si leemos la historia, eso no es tan secreto.
En el caso de Prometeo está revelado. la biblia está llena de maneras de activar a jehová, Dios, en favor de nuestras causas. Están registradas. sólo hay que leer. Leer todas las literaturas de todas las culturas. Para ello tenemos el respaldo divino. Lo dice claro. “Nada os dañará; ninguna arma forjada contra ti prosperará; leedlo todo y retened lo bueno”.